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BIBLIOGRAFÍA DE VÍCTOR VIRGÓS

BIBLIOGRAFÍA DE VÍCTOR VIRGÓS (ORLANDO TÜNNERMANN)

"LA CASA DE LAS 1000 PUERTAS" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES-

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS". A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"ISLA DIAMANTE" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"SOL TENEBROSO" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES -.

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

"EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

"SELENE MOON" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)


VÍCTOR VIRGÓS

VÍCTOR VIRGÓS
VÍCTOR VIRGÓS (ORLANDO TÜNNERMANN)

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD
AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" VÍCTOR VIRGÓS

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" VÍCTOR VIRGÓS

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS"

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS". VÍCTOR VIRGÓS.

BÁRBARA Y MIRANDA SON TESTIGOS DE UNA REUNIÓN CLANDESTINA DE UNA PELIGROSA BANDA DE FACINEROSOS.

SU INTROMISIÓN ACABARÁ POR ARRASTRARLAS HASTA UN DESCONOCIDO, INHÓSPITO Y DESHABITADO PUEBLO TUROLENSE, DONDE MANFRED BÖHER LLEVA A CABO UN DEMENCIAL PROGRAMA TERAPÉUTICO QUE EL LUNÁTICO MESÍAS HA DADO EN LLAMAR "LA PUERTA DE LOS SUEÑOS". SUS VIDAS CORREN PELIGRO EN MANOS DEL ESPURIO SANADOR Y SU CUADRILLA DE ENAJENADOS PROSÉLITOS.

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"ISLA DIAMANTE" A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

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ISLA DIAMANTE "VÍCTOR VIRGÓS"

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LA MODELO DANESA SISSEL MADSEN ES SECUESTRADA Y DESAPARECE JUNTO A UN HOMBRE DE ENIGMÁTICA CATADURA POR ENCARGO DE UN NEFARIO EMIR.

UN TESTIGO FORTUITO RECOGERÁ UN PERIÓDICO QUE LA MODELO ARROJA AL SUELO, CON UNA ÚNICA PISTA DE SU PARADERO ESCRITA EN TINTA ROJA DE CARMÍN: "ISLA DIAMANTE".

EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS



EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS

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CASSANDRA KOWALSKA, LA NUEVA VOCALISTA DE LA BANDA TUROLENSE SIRENAS IN LOVE, ACUDE AL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS PARA OFRECER UN CONCIERTO EN DIRECTO.

ALLÍ SE TOPARÁ CON LA PELIGROSA BANDA DE FORAJIDOS DE BARRABÁS, QUE ACABA DE ESCAPAR DEL PENAL.


EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS

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"SOL TENEBROSO"

"SOL TENEBROSO"

"SOL TENEBROSO"

"SOL TENEBROSO" (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

ARTURO SUCHIL RECIBE UNA CARTA DE SU ESPOSA PAOLA DESPUÉS DE 20 AÑOS, PERO PAOLA FUE ENTERRADA EN UNA CRIPTA DE LA ISLA DE TABARCA CUANDO MURIÓ AHOGADA AL SALIRSE SU COCHE DE LA CARRETERA Y SUMERGIRSE EN EL MAR.

ARTURO DEBE DESCUBRIR QUÉ SUBYACE TRAS LA REPENTINA "RESURRECCIÓN" DE PAOLA, QUIEN LE CITA EN EL DEPRIMENTE Y AISLADO PUEBLO TUROLENSE DE OJOS NEGROS.

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA"

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA"

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA"

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA" (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

CASSANDRA KOWALSKA ES CITADA EN LA GESTORIA DE AMANCIO GUEVARA, EN PUEBLA DE SANABRIA, PARA LA LECTURA DE LAS ÚLTIMAS VOLUNTADES DE SU ABUELO, QUIEN LE DEJA TODA SU FORTUNA.

VLADIMIR KOWALSKA GUARDABA MUCHOS SECRETOS Y SU ACÉRRIMO ENEMIGO, AMANDO SALCEDO, NO PUEDE PERMITIR QUE SALGAN A LA LUZ. ENVIARÁ A SUS SICARIOS TRAS LAS HUELLAS DE CASSANDRA PARA RECUPERAR ALGO QUE SU PADRE LE ROBÓ ANTES DE SIMULAR SU PROPIA MUERTE Y LA DE SU MUJER.

LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS

LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS
LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS. A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS. A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES


ARINSAL FUE BRUTALMENTE APALEADA Y VIOLADA POR UNOS HOMBRES 5 AÑOS ATRÁS EN UN SUBURBIO DE JORDANIA. LA DIERON POR MUERTA, PERO SOBREVIVIÓ, Y AHORA HA REGRESADO PARA COMENZAR UNA CRUZADA PERSONAL VINDICATIVA CONTRA TODOS ELLOS. NADIE ESTÁ A SALVO, NI SIQUIERA CARMELO DE LA PRIDA, UN HOMBRE ABYECTO Y PODEROSO QUE SE REFUGIA DEL MUNDO EN EL INEXPUGNABLE CASTILLO DE ARCALÍS.

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD"

(EN PROCESO DE GESTACIÓN)

CUANDO ÁLEX MERCURY OBSERVA EL EXTERIOR A TRAVÉS DE LA VENTANILLA DEL TREN, VISLUMBRA ATÓNITO EL ESPERPÉNTICO, SINIESTRO Y DESOLADOR PAISAJE DE "JYS; LA ESTACIÓN DEL TIEMPO".

TRACI NO ESTÁ A SU LADO; HA DESAPARECIDO, AL IGUAL QUE EL RESTO. EL TREN ESTÁ VACÍO. NO HAY NADIE, SÓLO SILENCIO Y UNA LUZ CENICIENTA QUE LO ENVUELVE TODO EN UN SUDARIO GRIS OSCURO.

ALGO INEXPLICABLE SUCEDIÓ CUANDO LOS HACES DE LUZ ENGULLERON AL TREN, CUANDO CRUZÓ AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD.

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD"

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD"

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

"EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)


HAN PASADO VARIOS SIGLOS DESDE QUE CINCO PRISIONEROS DE UNA CÁRCEL DE MÁXIMA SEGURIDAD FUERAN MANTENIDOS EN UN ESTADO DE COMA INDUCIDO. AHORA HAN DESPERTADO, PERO EL MUNDO QUE RECORDABAN HA DESAPARECIDO....

VÍCTOR VIRGÓS

"EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS" EN PROCESO DE GESTACIÓN

"EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS" EN PROCESO DE GESTACIÓN

"EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS" EN PROCESO DE GESTACIÓN

EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

EL PUEBLO BURGALENSE DE CORTIGUERA PARECÍA ABANDONADO, DEVORADO POR LA VEGETACIÓN SALVAJE, TAN HERMOSO Y ESPECTRAL A LA VEZ, CON AQUELLAS MANSIONES BLASONADAS DONDE YA NO VIVÍA NADIE. LAS BARRERAS A LA ENTRADA DEL PUEBLO, CON AQUELLA PROHIBICIÓN EXPLÍCITA DE ACCESO A LOS NIÑOS, RESULTABAN INQUIETANTES; TANTO COMO EL ALBINO DE OJOS AZULES, TANTO COMO EL EXIGUO REDUCTO DE HURAÑOS LUGAREÑOS QUE PROTEGÍAN CON DESPROPORCIONADO CELO EL BOSCOSO SENDERO QUE CONDUCÍA AL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS.

SELENE MOON

SELENE MOON

"SELENE MOON"

"SELENE MOON" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)


CUANDO EL DETECTIVE ORLANDO TÜNNERMANN ACUDE AL TEATRO "LA CUARTA PARED" PARA ASISTIR A LOS ENSAYOS DE LA OBRA "LA NOVIA DE LA MUERTE", LE ANUNCIAN QUE LA BAILARINA PRINCIPAL, SELENE MOON, HA DEJADO LA COMPAÑÍA TEATRAL PRECIPITADAMENTE, SIN PREVIO AVISO, ENVUELTA EN UN HALO DE MISTERIO Y URGENCIA.

EN SU CAMERINO, ORLANDO ENCUENTRA UNA PEQUEÑA CUARTILLA CON UN SUCINTO MENSAJE ESCRITO: "NO DEJES DE BUSCARME, DETECTIVE"

domingo, 23 de abril de 2017

"EL DEMONIO DENTRO DE TI" (THE DEMON INSIDE YOU)





Ahora que conozco las fisuras de tu alcoba, donde ocultas los secretos más lúgubres de tu alma, puedo vislumbrarte tal y como eres, desnudo, sin la protección de tu sotana y ese crucifijo de oro que no mereces llevar prendido al cuello. Puedo verte sin las deformaciones creadas por tu fementida (falsa) santidad. Puedo inhalar los gases mefíticos (venenosos, irrespirables) que desprende tu esencia demoníaca. Llevas media vida pregonando textos bíblicos. Tu boca se llena de palabras que proclaman la bondad, la solidaridad, perdón, misericordia, caridad, arrepentimiento, amar al prójimo como a uno mismo... Me mentiste. Creí que el color de tu aura era blanco cristalino y que cuando mentabas a Cristo algo de su esencia había calado en tu persona. De hecho, ahora que lo pienso detenidamente, llegué a creer en el demonio, pues resultabas convincente y vehemente cuando execrabas su nombre abominable y sus actos mefistofélicos (muy malvados). Hablemos de pecados. Déjame que te cuente los míos. Anoche, mientras cenaba con mi esposa, Olivia, no podía dejar de pensar en Lorena, una vecina lozana y voluptuosa cuyos escotes soliviantan mi lujuria. Es cierto, lo admito, no pensaba en su belleza interior cuando mis ojos grises la desnudaban, hastiado como estoy de las faldas, pantalones y vestidos que me impiden deleite y fruición y reniegan concederme el regalo del objeto obsesivo de mis morbosas apetencias. Bueno, no perdamos el tiempo con
zarandajas. Despáchame tres Padrenuestros y un Ave María, que yo me arrepiento de todo, claro, venga, ¡asunto zanjado!

Y ahora que nos vamos conociendo y hemos logrado arribar juntos a este páramo de fluida franqueza, voy a confesarte otro pecado reciente. Soy un fisgón, me encanta violar la intimidad de los demás. Cotilla, chismoso, fisgón, un "dechado" de virtudes, ya ves...
Pero no perdamos el tiempo con zarandajas. Despáchame un par de Padrenuestros, que yo me arrepiento, claro. Y ahora que nos vamos conociendo, ¿háblame de tus pecados, o prefieres que lo haga yo? Hablas del demonio con tanta vehemencia y detalle que parecía que fuese un comensal sentado a tu mesa, un amigo de la infancia, tu alma gemela. Ya no me engañan ni tus credos ni tu beatitud. He descubierto tus secretos, guardados a cal y canto en un pendrive. Esperaba encontrar litúrgicos textos, efemérides marianas, bodas, comuniones, celebraciones religiosas bajo el sagrado ábside de la iglesia que Alonso Cano y Siloe decorasen con tanta pasión y maestría. Pero se impuso el demonio que llevas dentro para vomitar sus miasmas en forma de contenidos pedófilos que han
convertido mi alma en un mar convulso de aborrecimiento hacia tu persona. Buscas al demonio sin descanso y le pides a Dios que nos proteja de su protervia. Está muy cerca, al otro lado del espejo. Mírate bien, ¿qué ves? Lo tienes delante, ¿cómo puedes estar tan ciego? Llevas el demonio dentro, pero tú, con tanto rezo, hipocresía y apócrifa bondad ni siquiera te das cuenta…


jueves, 20 de abril de 2017

EL BARCO PERDIDO (LOST SHIP)





El capitán del "barco perdido" estaba dormido cuando su tripulación, una caterva inmoral de beodos y crápulas, celebraba en la bodega un festín de despilfarro y latrocinio. El capitán, acaso buscando fantasmas imaginarios en la lontananza, nada sabe de tal sarao, no lo vio y si lo vio, nada escuchó, y si escuchó, él no estaba invitado, y si ruedan cabezas, él es inocente de todo cargo, pues andaba entretenido estrechando manos y sonriéndole a la cámara con semblante circunspecto e inocente.

Su único pecado es un exceso de confianza. Eso alega, cuando le hablan de desmanes y reparto de regalos, sobres abultados e invitaciones a convites, cenas pantagruélicas y sesiones orgiásticas con diosas de carne y hueso que cobran un potosí por cuatros arrumacos bien dados...

El capitán del navío llamado "Desmadre Nacional" tiene un tapón de cerumen en los oídos, por eso no escuchó el fragor de la batalla por escamotear los Premios Gordos del festival de la Inmoralidad y la Corrupción que le circuía con un tufo hediondo difícil de soportar. En los ojos, una venda del grosor del Muro de Berlín le impidió vislumbrar las manos golosas que se hundían en las arcas nacionales como si contuviesen golosinas de colores. De tanto buscar en la lontananza espectros imaginarios, los que tenía delante le traspasaron de lado a lado haciéndole muecas, burlas y chistes socarrones. No soy quién para juzgar el ensimismamiento del capitán del barco, que no se entera de nada, que todo le resbala, pero acaso tal cargo le venga grande y deba considerar la posibilidad de permutar tal
distinción por la de bisoño grumete.



miércoles, 12 de abril de 2017

"CARA A CARA" (FACE TO FACE) EXTRACTO.






"...Cara a cara con sus miedos, cara a cara con su eterna compañera, la soledad, Octavio contempla la botella medio vacía sobre una mesa ovalada. Se burla de su sufrimiento, le incita a seguir bebiendo, hasta que explote la noche con su festival estrellado. Mariana se ha marchado dando un portazo. Le ha jurado que jamás regresará. Está dolida, por supuesto. Han sido quince años de promesas fementidas. Están cerradas las cortinas, oscuras las habitaciones que huelen a abandono. Un silencio atronador recorre los pasillos de la casa y las plantas tropicales comienzan a languidecer, con sus hojas en forma de lágrimas pendiendo hacia el suelo "desaseado". El teléfono está sonando en alguna habitación. Debe ser Jacinto, piensa Octavio, con un deje de desdén y animosidad torva (feroz). Pretende llevarle por el viejo Madrid a través de lóbregos callejones, quemar los gaznates con alcohol y acaso, buscar solaz con trasnochadoras meretrices de espeso maquillaje y artificiosa salacidad comprada con buenos fajos de billetes.

Jacinto fue el epicentro de su declive, la pieza sobrante de un mecanismo abocado al descarrilamiento. Crápula, licencioso, libertino vividor, embaucador y taumaturgo (mago), sabe utilizar las palabras adecuadas para conducirle a senderos de perdición. Octavio se levanta y coge la botella entre sus manos. Se dirige al baño y allí arroja el burbujeante contenido al interior de la cloaca maloliente del retrete. En ese instante se siente dichoso, heroico, redimido. Pero al momento pasa como un tranvía la efervescente pasión. Lo ha hecho tantas veces... De nada sirve deshacerse de la botella si mañana compras otra, medita taciturno entre lágrimas y temblores...

Alguien viene. El sonido de unas llaves en la puerta. Octavio se apresura a observar por la mirilla. Demasiado tarde. Una mujer se perfila ya en el umbral. Su semblante es una mezcolanza de piedad y furia, debatiéndose ambas entre marcharse o instalarse junto al hombre abatido que la observa hipnotizado. Se abrazan, lloran juntos. Mariana ha regresado. Farfulla condiciones innegociables para quedarse, una vez más, una última oportunidad. Octavio apenas puede escuchar sus palabras. El sonido de su llanto las oculta bajo un velo plañidero. Octavio es tan feliz que apenas puede creer que el cuerpo voluptuoso de la mujer que le abraza sea el de su Mariana, que ha regresado a su lado para ayudarle a remontar las escarpaduras de un sendero preñado de puñales y espinas..."

lunes, 10 de abril de 2017

"UN PIANO EN LA OSCURIDAD (PIANO IN THE DARK)" -EXTRACTO-









..."¿Qué es este silencio? No sé dónde estoy. Mi cuerpo, mis manos, mi cabeza, parecen grávidos e insustanciales. Una bruma gélida y espesa me circuye, me oprime y apresa. Camino sin pisar el suelo, como si fuese un fantasma, flotando sobre un sendero gaseoso. No puedo volver atrás. Lo he intentado una y otra vez, pero por cada intento fallido el camino me retorna al punto de partida. Escinde la oscuridad rasgada un claror desconocido. Es mi destino, ese fulgor ignoto invoca mi nombre, me espera. No tengo miedo, no siento nada salvo el vacío de mis entrañas. Son livianos mis huesos y mi carne. Recuerdo el cuerpo cálido de Adriana cosido al mío. Hace tan sólo un instante cabalgábamos juntos hacia las cotas celestiales de un paraíso allende las nubes. Ella se retorcía entre mis brazos mientras sus piernas se abrían para invitarme a la lujuria. Yo era fuego dominante y pasión desbordante. Ella, sensualidad y picardía, hambre insaciable y deseo refrenado. Codiciosa de mis besos, Adriana me exhortaba que no me detuviera, que prolongara la tormenta de fuego bajo las sábanas de una alcoba en un viejo barrio de París.

Recuerdo un dolor lacerante en la espalda y una cascada de espuma roja que manaba de mi cuerpo, salpicando las paredes, dibujando bocetos abstractos con puntos y manchurrones grotescos. Al fondo del camino puedo columbrar a un hombre sentado al piano. Está interpretando "Gran Sonata para piano de Martillos", de Beethoven. Es un hombre muy viejo y enteco, corcovado, esquelético. El cabello ralo y cano parece pegado a su calavera descarnada. Tocan sus dedos ososos, artríticos, afilados como garfios, con energía inusitada. Su rostro, demudado por la emoción, la cabeza desprendida de toda horizontalidad...

A medida que me acerco me sobrecoge un estremecimiento glacial que no puedo describir con palabras. Quiero escapar, huir, pero mis pies no retroceden, sólo avanzan inexorables hacia mi destino.
El hombre sentado al piano ha dejado de tocar. Se vuelve hacia mí, me observa con una tristeza como de hambruna africana. Sus labios tiemblan. ¡Yo conozco a ese hombre! Me pongo a llorar, pero mis ojos están secos. No hay lágrimas que barnicen mis mejillas. Le hablo con voz cavernosa que no reconozco como mía.

-"¿Qué haces aquí, papá? -Le pregunto con extrema angustia-.
Él sonríe con esa tristeza congoleña de antes. Sus dedos huesudos se posan en mis hombros. No siento sus manos, no siento el calor de sus manos sobre mi piel.

-"No, hijo mío. Yo estoy donde debo estar. La pregunta es: ¿Qué haces tú aquí?"

Entonces lo entiendo, y lloro de nuevo. Pero no hay lágrimas en mis ojos que pregonen mi sufrimiento..."

martes, 4 de abril de 2017

"EL CALOR DE SUS MANOS" (THE HEAT OUT OF HER HANDS) (EXTRACTO)





"...Ya no siente el calor de sus manos en la piel. Gerardo abre los ojos, perezoso, remolón. El espacio vacío del lecho muestra un océano de pliegues retorcido, como si el cuerpo femenino que allí permaneció caliente, sin reservas ni hostilidades hacía poco más de tres o cuatro horas, se hubiese transformado en maremoto durante los prolegómenos del sueño. La alcoba se ha quedado atrapada en el vientre de las sombras, pero sobre una mesilla junto a la cama es posible discernir la fosforescencia anaranjada de unos números digitales que indican que ya son las 09:33. Con paso ebrio se dirige a la ventana y corre las cortinas, sube las persianas, deja que la luz matinal vomite todo su potencial, exiguo, mermado, sobre la fachada blanca del Mare Hotel de Savona. Algunos turistas madrugadores se dirigen a la playa, caminan o corren por las tranquilas calles semidesnudas de la vía Nizza. El cielo es esta mañana como una gran plancha de acero porosa por la cual, el claror pretende efectuar un abordaje de emergencia. Septiembre se lo está poniendo difícil a los veraneantes postreros del estío. Nubes con forma de hipopótamo llegan cargadas de lluvia fría que dejará la arena de la playa convertida en un espeso lodazal. Frunce el ceño Gerardo como si hubiese sido objeto de un dolo. Regresa a la alcoba. Abre los ojos aterrado. El corazón se convierte en gaviota, pero está atrapada, y por mucho que trata de escapar y volar, se queda allí dentro, encerrada, golpeando la caja torácica. A punto está Gerardo de desplomarse, pero en el último instante se apoya contra la pared y queda prendido como un muñeco al que le hubiesen untado la espalda con algún tipo de ungüento de pegado y secado instantáneo. Con el impacto a punto ha estado de hacer añicos un cuadro muy torcido, donde se ve una fotografía en blanco y negro de la Torre de León Pancaldo. Sus ojos negros no pueden dejar de mirar a la voluptuosa mujer desnuda que yace en el suelo, apenas unos centímetros la separan de la puerta. Parece que intentó escapar. Así lo indica la posición de su cuerpo, contorsionado de una manera muy peculiar, como si pretendiera arrastrarse hacia una salida inalcanzable. La habitación, ahora que la luz se ha prestado a mostrar lo que la noche oculta, presenta síntomas evidentes de intrusión: el cadáver de Alessia, las puertas correderas de los armarios, abiertas, un cuadro con una foto del monumento a Garibaldi en la Piazza Eroi, ha quedado hecho añicos, junto a la tetera y el televisor, cuya pantalla ha reventado a causa de un golpe contundente...

Gerardo no se atreve a tocarla y duda unos instantes, antes de despegarse de la pared y comprobar si la deslumbrante meretriz que conoció la noche pasada en las inmediaciones de la fortaleza del Priamar sigue con vida. Finalmente los pies toman la decisión de moverse en dirección al cuerpo desnudo, que exhibe con total impudicia unas nalgas carnosas y esféricas enhiestas, donde alguien ha "encajado", no se le ocurre una palabra que lo describa mejor, una especie de cuartilla plegada que sobresale como un delgado cartucho o un canuto. Ahora puede verla de cerca. 

Alessia ha sido apuñalada repetidas veces en el abdomen y la espalda. Hay una almohada bajo su vientre que ha quedado tan encarnada como los labios turgentes de ella. Gerardo no puede dejar de observarla, aterrado y fascinado de una manera espectral, y piensa que la posición del cuerpo tiene algo de grotesca belleza artística. Una de las manos trata pudorosa de tapar los pechos grandes y acampanados. Unos mechones de cabello negro y largo le cubren medio rostro, los ojos abiertos, de color verde, circuidos de colorete gris y purpurina en las mejillas. Una de las piernas está flexionada de tal modo que parece que Alessia fuese una corredora de fondo sobre la pista de un pabellón olímpico, preparada para "volar" al escuchar una señal acústica. Algunos de los músculos principales de sus muslos, torneados y generosos en carnalidad, están marcados, descollantes, cubiertos de una pátina lubricante que los hace relucir como islotes en medio de un mar en calma. Parece Alessia una de aquellas musas renacentistas que sedujesen la creatividad de los egregios pintores de la época de Botticelli. Los labios están escindidos para besar y pronunciar poesías. Es una representación romántico-lírico-poética de la muerte, ahora lo ve claro. Las manos trémulas osan por fin "desencajar" la cuartilla obscena. La despliega y lee lo que allí quedó escrito con carmín. No tiene sentido: Penal de Santo Stefano, Lacio. Obnubilado, queda Gerardo postrado en el suelo, aturdido. Se aparta del cuerpo inerte de Alessia como si lo viese por primera vez, con las manos forzando a un grito libertino a que se quede dentro del pecho, mudo y obediente. Escucha entonces el sonido de unas sirenas. Se asoma a la ventana. El gentío comienza a formar legiones embarulladas entreveradas en torno a las patrullas de policía que comienzan a formar escuadrones frente al hotel..."

jueves, 30 de marzo de 2017

SEMILLA GLACIAL (GLACIAL FROSTY SEED) (EXTRACTO)




SEMILLA GLACIAL (FROSTY SEED)


..."La asió entre las pinzas con sumo primor y la depositó en un tubo de ensayo. Le temblaban las manos ligeramente y las sienes bombeaban como calderas de gas a punto de estallar. Estaba mareado y la visión esculpía escenarios grises que tornaban los colores blancos del laboratorio subterráneo en brumas cenicientas que se hubiesen impregnado de sucio polvo estelar. Náuseas, vértigo y claustrofobia eran otros síntomas de la exposición a la semilla glacial que Karen había encontrado en el interior efervescente del meteorito que había caído junto a las laderas del volcán Kijpinych en Kamchatka. Ahora estaba muerta, como el resto. Markus trató de desterrar aquellos pensamientos de la mente: el cuerpo de Karen, flexible y generoso en curvaturas, estaba cubierto de pústulas de color bilioso, las manos de Fred, Harold y Arnold, descarnadas, revelando hueso y cartílagos que se habían convertido en una masa gelatinosa hedionda, como si hubiesen sido sumergidos en una fuente ácida corrosiva. La semilla glacial, observó Markus a través de la lente microscópica, tenía un tallo gramíneo de color rosa, cilíndrico, frágil, nudoso de apenas 8 centímetros. Algo en su núcleo interno lograba mantener una temperatura invariable de 20 grados bajo cero. El cuerpo central de la propia semilla poseía una textura oleosa, resbaladiza, quebradiza como los filamentos de un junco. Se apartó un instante del recipiente, como si temiera que las paredes vidriosas de la probeta fueran una barrera inane contra el portentoso radio de acción de la ignota semilla espacial. Azorado por las circunstancias volvió a examinar su traje NBQ por trigésima o cuadragésima vez, frenético y mucho más aterrado de lo que habría consentido en admitir. No había fisuras ni desgarros. El inicial momento de positiva euforia se la arrancó del pecho la cruda realidad de los hechos: Karen y el resto de la brigada científica habían perecido de una manera atroz hacía cuatro días. Sus trajes NBQ habían resultado tan ineficaces como porosas gasas de algodón. Markus no quería derrapar ahora en las cunetas de la desolación.

Cuatro días. Sus primeros síntomas habían comenzado la semana pasada. Buena señal, pensó, sentándose un instante en un taburete frente a un caótico escritorio repleto de documentos e informes: "mi sistema inmunológico té lo está poniendo difícil" soltó una carcajada mordaz y lúgubre frente a un espejo circular que mostraba a un hombre de mediana edad y cabello ralo y gris, extremadamente enteco y pálido. Tenía barba de tres días y su rostro alargado parecía el de un hombre extenuado que hubiese pasado varias noches seguidas en vela. Sus ojos, pequeños y profundos, eran tan oscuros como las manchas con forma de barca bajo los párpados hinchados. La imagen frente al espejo
revelaba una certeza sin final feliz. Su sistema inmunológico estaba perdiendo la batalla lentamente frente a la devastadora incursión enemiga de los efectos letales de la semilla glacial. Markus se sobresaltó. Algo le había rozado el hombro derecho. Dio un respingo tan potente que se cayó del taburete. Su mano derecha, accidentalmente, golpeó la mesa donde estaba la probeta. Desde el suelo la vio caer, como quien observa aterrado el impacto de un avión sobre las colinas de una montaña. Extendió las manos, aterrado. Su grito de pánico aplacó el sonido del vidrio al chocar contra el suelo. La semilla glacial quedó allí tendida, a poco menos de dos metros de su cabeza. Pero el terror que sentía en ese instante no podía equipararse con el que provenía de otro descubrimiento posterior: el traje se había desgarrado a la altura de la manga derecha. En ese instante supo lo que debía hacer, pues era difícil no inferir que moriría en cuestión de minutos. No esperaría a que la muerte viniese a recoger sus pedazos: ésta tendría que acudir a su encuentro.

Markus recobró la calma y apiló en una mochila víveres y provisiones para sobrevivir a las extremas condiciones invernales de la Rusia profunda. Probablemente perecería ahí afuera, era tan consciente de ello como de que si permanecía en el interior del laboratorio no volvería a ver jamás el rostro pecoso de Mandy, su preciosa hija, ni el de Bárbara, su esposa. El recuerdo de ambas, las imaginaba jugando y riendo frente a la casa de dos plantas que tenían en Dalkey, al sur de Dublín, le dio fuerzas para arrostrar las
insoportables condiciones invernales de Kamchatka que pondrían en jaque su instinto de supervivencia. Abrió la puerta de código alfa numérico después de tres intentos fallidos. Comenzaba a verlo todo borroso. Debía darse prisa. Echó un último vistazo hacia la puerta sellada a cal y canto donde quedarían "momificados" los cuerpos degradados de la partida científica que había hallado la muerte de la forma más horrenda. Antes de abrazar su destino quiso dedicarles unas palabras litúrgicas, una letanía de consuelo y agradecimiento, nostalgia y cariño, antes de que la muerte viniese a reclamar su alma perdida..."

sábado, 18 de marzo de 2017

EL AMANTE DE FUEGO




Cuando abandona mi lecho, mi amante de fuego, la alcoba aún liba, absorbe y retiene entre sus muros testigos la tórrida esencia de los aromas exudados de nuestros encuentros mensuales ardientes, apasionados.

Entre penumbras cómplices, compañeras de un romance incombustible, escudriñó deleitosa su cuerpo apolíneo mientras se viste. Yo, me arrebujo entre las sábanas de raso satén, revueltas como una marejada endiablada, y finjo que estoy dormida, extenuada y rendida ante el influjo de su mera presencia, que en mi alma y en mi cuerpo enciende llamas y hogueras en perenne combustión.

Jamás departimos acerca de nuestras vidas más allá de estos muros de confinamiento amatorio, destinados a reclutar en esta alcoba anónima e impersonal a los heraldos de nuestros sentimientos desbocados, vástagos de mutua enfermiza pasión.

En ocasiones, mientras se viste y desgaja los pétalos marchitos de su sombra evasiva para desprenderse de la mía, dejando mi alma y mi cuerpo hueros, como una carcasa vacía, me invade la angustia, atenaza mi corazón una insondable melancolía, y sólo anhelo retenerle a mi lado, desentrañar los vetados arcanos de su veraz identidad.
Ni siquiera sé su nombre, para mí es símplemente mi amante de fuego.

Con sólo dos palabras, con sólo una mirada, me desarma; nuestros cuerpos se funden en primigenias danzas cimbreantes y buscan vislumbres del Edén que nos convierten en ángeles alados cada vez que nos rozamos.
El sonido de nuestra voz es un murmullo de mariposas susurrado al oído, mientras nuestros cuerpos contorsionados cabalgan fusionados para bañarse desnudos bajo chorros y cascadas luminosas de destellos rutilantes de la Luna. 

Ni siquiera sé su nombre, para mí es tan sólo mi amante de fuego....

Un eco de mi deseo convertido en cuerpo y torrente de besos.
Cuanto deseo despertar en la mañana abrazada a su silueta, y no a la almohada embriagada por el olor de su recuerdo.
Pensamiento irónico que hace estremecer mi piel, al sentir tan bello despertar. Pero estoy extasiada de ratos fugaces, alegrías ingratas, oprobios insumisos al deseo y al destino.
Su voz tremula convence a mi conciencia, y sus ojos enaltecen mis sentidos que esclavizados ceden al capricho de vivir sin mañana.

Que distinto sería, si pudiese arrancar de mi esta poesía viva del amante y la alcoba, que dibuja en caricias un cuadro vacío de matices, pero de vivos colores. A veces me siento esa flor que aún guarda su belleza marchita reluciendo en las páginas del destino.

A veces me siento sirena del encantado mundo del amor y sus caprichos. A veces me siento liberadamente presa de la sed de mi cuerpo y mi sexo. A veces siento que soy cascada incontenible, que no hay alimento que pueda saciar mi hambre. A veces siento que somos dos cuerpos destinados a amarse y fundirse en uno inventando juegos prohibidos con la Luna por testigo.

A veces me siento, melancólicamente alegre al recordar su silueta desdibujada en estas sábanas blancas, donde el amor se conviete en deseo, y el te quiero en fuego.