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BIBLIOGRAFÍA DE VÍCTOR VIRGÓS

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"LA CASA DE LAS 1000 PUERTAS" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES-

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS". A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"ISLA DIAMANTE" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"SOL TENEBROSO" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES -.

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD" (YA A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

"EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

"SELENE MOON" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)
"EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES" (EN PROCESO DE GESTACIÓN"

ORLANDO TÜNNERMANN

ORLANDO TÜNNERMANN
ORLANDO TÜNNERMANN

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD
AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" VÍCTOR VIRGÓS

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" VÍCTOR VIRGÓS

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS"

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS". VÍCTOR VIRGÓS.

BÁRBARA Y MIRANDA SON TESTIGOS DE UNA REUNIÓN CLANDESTINA DE UNA PELIGROSA BANDA DE FACINEROSOS.

SU INTROMISIÓN ACABARÁ POR ARRASTRARLAS HASTA UN DESCONOCIDO, INHÓSPITO Y DESHABITADO PUEBLO TUROLENSE, DONDE MANFRED BÖHER LLEVA A CABO UN DEMENCIAL PROGRAMA TERAPÉUTICO QUE EL LUNÁTICO MESÍAS HA DADO EN LLAMAR "LA PUERTA DE LOS SUEÑOS". SUS VIDAS CORREN PELIGRO EN MANOS DEL ESPURIO SANADOR Y SU CUADRILLA DE ENAJENADOS PROSÉLITOS.

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"ISLA DIAMANTE" A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

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ISLA DIAMANTE "VÍCTOR VIRGÓS"

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LA MODELO DANESA SISSEL MADSEN ES SECUESTRADA Y DESAPARECE JUNTO A UN HOMBRE DE ENIGMÁTICA CATADURA POR ENCARGO DE UN NEFARIO EMIR.

UN TESTIGO FORTUITO RECOGERÁ UN PERIÓDICO QUE LA MODELO ARROJA AL SUELO, CON UNA ÚNICA PISTA DE SU PARADERO ESCRITA EN TINTA ROJA DE CARMÍN: "ISLA DIAMANTE".

EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS



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CASSANDRA KOWALSKA, LA NUEVA VOCALISTA DE LA BANDA TUROLENSE SIRENAS IN LOVE, ACUDE AL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS PARA OFRECER UN CONCIERTO EN DIRECTO.

ALLÍ SE TOPARÁ CON LA PELIGROSA BANDA DE FORAJIDOS DE BARRABÁS, QUE ACABA DE ESCAPAR DEL PENAL.


EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS

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"SOL TENEBROSO"

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"SOL TENEBROSO" (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

ARTURO SUCHIL RECIBE UNA CARTA DE SU ESPOSA PAOLA DESPUÉS DE 20 AÑOS, PERO PAOLA FUE ENTERRADA EN UNA CRIPTA DE LA ISLA DE TABARCA CUANDO MURIÓ AHOGADA AL SALIRSE SU COCHE DE LA CARRETERA Y SUMERGIRSE EN EL MAR.

ARTURO DEBE DESCUBRIR QUÉ SUBYACE TRAS LA REPENTINA "RESURRECCIÓN" DE PAOLA, QUIEN LE CITA EN EL DEPRIMENTE Y AISLADO PUEBLO TUROLENSE DE OJOS NEGROS.

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA"

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"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA"

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA" (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

CASSANDRA KOWALSKA ES CITADA EN LA GESTORIA DE AMANCIO GUEVARA, EN PUEBLA DE SANABRIA, PARA LA LECTURA DE LAS ÚLTIMAS VOLUNTADES DE SU ABUELO, QUIEN LE DEJA TODA SU FORTUNA.

VLADIMIR KOWALSKA GUARDABA MUCHOS SECRETOS Y SU ACÉRRIMO ENEMIGO, AMANDO SALCEDO, NO PUEDE PERMITIR QUE SALGAN A LA LUZ. ENVIARÁ A SUS SICARIOS TRAS LAS HUELLAS DE CASSANDRA PARA RECUPERAR ALGO QUE SU PADRE LE ROBÓ ANTES DE SIMULAR SU PROPIA MUERTE Y LA DE SU MUJER.

LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS

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LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS. A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

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ARINSAL FUE BRUTALMENTE APALEADA Y VIOLADA POR UNOS HOMBRES 5 AÑOS ATRÁS EN UN SUBURBIO DE JORDANIA. LA DIERON POR MUERTA, PERO SOBREVIVIÓ, Y AHORA HA REGRESADO PARA COMENZAR UNA CRUZADA PERSONAL VINDICATIVA CONTRA TODOS ELLOS. NADIE ESTÁ A SALVO, NI SIQUIERA CARMELO DE LA PRIDA, UN HOMBRE ABYECTO Y PODEROSO QUE SE REFUGIA DEL MUNDO EN EL INEXPUGNABLE CASTILLO DE ARCALÍS.

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD"

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CUANDO ÁLEX MERCURY OBSERVA EL EXTERIOR A TRAVÉS DE LA VENTANILLA DEL TREN, VISLUMBRA ATÓNITO EL ESPERPÉNTICO, SINIESTRO Y DESOLADOR PAISAJE DE "JYS; LA ESTACIÓN DEL TIEMPO".

TRACI NO ESTÁ A SU LADO; HA DESAPARECIDO, AL IGUAL QUE EL RESTO. EL TREN ESTÁ VACÍO. NO HAY NADIE, SÓLO SILENCIO Y UNA LUZ CENICIENTA QUE LO ENVUELVE TODO EN UN SUDARIO GRIS OSCURO.

ALGO INEXPLICABLE SUCEDIÓ CUANDO LOS HACES DE LUZ ENGULLERON AL TREN, CUANDO CRUZÓ AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD.

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD"

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD"

"EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS" EN PROCESO DE GESTACIÓN

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EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

EL PUEBLO BURGALENSE DE CORTIGUERA PARECÍA ABANDONADO, DEVORADO POR LA VEGETACIÓN SALVAJE, TAN HERMOSO Y ESPECTRAL A LA VEZ, CON AQUELLAS MANSIONES BLASONADAS DONDE YA NO VIVÍA NADIE. LAS BARRERAS A LA ENTRADA DEL PUEBLO, CON AQUELLA PROHIBICIÓN EXPLÍCITA DE ACCESO A LOS NIÑOS, RESULTABAN INQUIETANTES; TANTO COMO EL ALBINO DE OJOS AZULES, TANTO COMO EL EXIGUO REDUCTO DE HURAÑOS LUGAREÑOS QUE PROTEGÍAN CON DESPROPORCIONADO CELO EL BOSCOSO SENDERO QUE CONDUCÍA AL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS.

SELENE MOON

SELENE MOON

"SELENE MOON"

"SELENE MOON" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)


CUANDO EL DETECTIVE ORLANDO TÜNNERMANN ACUDE AL TEATRO "LA CUARTA PARED" PARA ASISTIR A LOS ENSAYOS DE LA OBRA "LA NOVIA DE LA MUERTE", LE ANUNCIAN QUE LA BAILARINA PRINCIPAL, SELENE MOON, HA DEJADO LA COMPAÑÍA TEATRAL PRECIPITADAMENTE, SIN PREVIO AVISO, ENVUELTA EN UN HALO DE MISTERIO Y URGENCIA.

EN SU CAMERINO, ORLANDO ENCUENTRA UNA PEQUEÑA CUARTILLA CON UN SUCINTO MENSAJE ESCRITO: "NO DEJES DE BUSCARME, DETECTIVE"

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES HA VUELTO A REUNIRSE. SIN EMBARGO, EL MUNDO AL QUE RETORNAN HA CAMBIADO DRÁSTICAMENTE. CORRE EL AÑO 2133. LA POBLACIÓN MUNDIAL HA QUEDADO DIEZMADA A CAUSA DE LA REBELIÓN DE LOS ROBOTS Y DE UNA CORPORACIÓN TAN CLANDESTINA COMO PODEROSA CAPAZ DE CONTROLAR LA VOLUNTAD Y EL DESTINO DE LOS SERES HUMANOS POR MEDIO DE UNOS CHIPS ELECTRÓNICOS QUE LES HAN SIDO IMPLANTADOS.

jueves, 1 de septiembre de 2016

EL CASTILLO QUE SE ASOMABA AL MAR














Diandra albergaba la esperanza de que su padre retornara laureado y glorioso de allende los mares, invicto en su épica liza contra las huestes de la bellísima sirena Vrasylia.
Cada mañana imploraba a la Luna y a sus amigas, las centelleantes estrellas, que le otorgara sabiduría y arrojo para combatir y derrotar a las engatusadoras y pérfidas sirenas.

Desde la azotea del inexpugnable castillo que se asomaba al mar podía escuchar su canto melifluo e hipnótico, que alienaba el juicio de los marineros y hacía zozobrar buques, navíos, galeones y bajeles...
Cientos de barcos se habían ido a pique, subyugados por los dictados insidiosos del canto arrullador de los mitológicos seres marinos.

Millares de odas relataban sus aviesas martingalas y asechanzas... millares de elegías se habían escrito para narrar pavorosos acaeceres de marineros fogueados que habían acabado sus días en abisales gargantas oceánicas, seducidos por el canto de las sirenas, conducidos a una muerte segura, adormecidos e ignorantes de su infame hado.
Diandra soñaba con ser como su padre, algún día, cuando creciera y se hiciera mayor.
Algún día sería como él, aguerrida e invencible, temida y respetada, venerada y conocida allende los mares y las tierras que se extendían más allá de los reinos de Caprilia y Virgós.

Corazón de niña, espíritu envalentonado y maduro, Diandra escudriñaba entre las olas en pos de sus futuras enemigas.
No las temía. Su padre, el rey Dédrik, le había revelado su secreto: "Ningún daño podrán las sirenas infligirte si al cruzarte con ellas cierras los ojos y te taponas los oídos para no escuchar su canto".

Con el infante y medroso Karpin, su hermano menor, practicaba ataques letales con ramas de roble nudosas y alargadas a modo de floretes.
Su pusilánime contrincante contrarrestaba los fatídicos embates de esgrima con un rudimentario y zarrapastroso escudo de trapo, que no era otra cosa que un sombrero cuadrangular que le había regalado años atrás el prior Mordock.
Cesado el fragor de la contienda, acababan riendo a carcajadas mientras oteaban el mar añil, abrazados como viejos camaradas, en el castillo que se asomaba al mar, erigido sobre el Barranco de la locura.

Su madre, Silvarnia, le había contado a la pequeña Diandra en una ocasión el origen de tan horripilante ficha bautismal.
Al parecer, cientos de hombres se habían arrojado desde las alturas, enloquecidos, al escuchar el canto de las sirenas.
De ello, si acaso llegó a acaecer alguna vez, hacía más de 3 siglos. No había nada que temer, pues nadie podía aseverar de una manera fehaciente si la escabrosa leyenda no era más que verborrea gratuita y falaz, transmitida de padres a hijos durante generaciones.
Diandra, en todo caso, se crió con el convencimiento y el temor a enloquecer o envilecerse, tornarse maléfica o completamente lunática, y, como aquellos desdichados, acabar arrojándose contra las mortíferas rocas afiladas que reptaban, apiñadas, a los pies del castillo que se asomaba al mar.

El Barranco de la locura... Se le antojaba un nombre horrendo e invocador de profecías malditas. Ella prefería denominarlo simplemente: "Farallón del castillo que se asoma al mar" o "Castillo que se asoma al mar del rey Dédrik".

Una noche de Luna llena, mientras dormía junto al rubísimo y pecoso Karpin en la instancia de los infantes, decorada íntegramente con estampados de unicornios malvas y tulipanes amarillos, se levantó del lecho la pequeña Diandra muy sobresaltada al escuchar el inequívoco rugido de unos cañones cercenando la serenidad del ocaso.
El fragor de una cruenta batalla se fraguó en su mente volatinera: " Su padre, con los ojos vendados y los oídos taponados, ponía en jaque a las sirenas por medio de su endiablada destreza con la espada".

"Desde la orilla del mar, sus leales soldados defendían el baluarte inexpugnable haciendo uso de bayonetas, mosquetones, cañones, sables, espadas, dagas y alabardas..."
Diandra dio un brinco y se erigió sobre el suelo alfombrado, donde redundaban nuevas escenas mitológicas de unicornios malvas que contemplaban al observador desde una tundra invernal.

Su hermano Karpin musitó palabras inconexas que a Diandra le sonaron a anatemas infames.
A la carrera, en camisón, descalza, atravesó larguísimos corredores lóbregos y, en cuclillas, penetró en la inmensa armería.

Siempre quedaba fascinada con la ingente recolección de armaduras, escudos, lanzas y espadas allí dispuestas, esperando el momento de ser convocadas al encuentro de nuevas conflagraciones entre ejércitos rivales.
Tomó entre sus manos la mítica espada de Hera, que la duplicaba en tamaño y era tan pesada que apenas podía levantarla.

Aún así, contumaz e infatigable, la arrancó de su pedestal tras una hermosísima vitrina translúcida y la sacó de la imponente sala, arrastrando la hoja como si fuera una prolongación de su propio cuerpecito menudo.
El estruendo de la batalla inundaba sus sentidos.
Su padre se sentiría muy orgulloso de ella cuando la viera aparecer, preparada para combatir, luchando a su lado con la mítica espada de Hera, convirtiéndose aquella noche mágica en precoz heroína, forjadora de su propia leyenda, que sería evocada durante siglos por venideras generaciones.
La travesía hasta la orilla del mar fue para la resoluta Diandra extenuante y febril, pues debía descender a través de una serpenteante y escarpadísima rampa conformada por más de 1000 escalones, portando el lastre de la formidable arma.
Con la lengua fuera, jadeando, desfallecida por el ímprobo esfuerzo realizado, con las plantas de los pies desnudas y llagadas, arribó finalmente a la playa.
La escena que contemplaron sus ojos esmeraldinos no se borraría de su mente jamás a lo largo de sus 103 años de vida.

Su padre, junto a un nutrido batallón de soldados y próceres, celebraba una cordial asamblea de paz y buena voluntad con un reducido séquito de sirenas, acostadas junto a la orilla del mar.
Los estruendosos bramidos de los cañones que había escuchado, que había imaginado como pavoroso testimonio de una épica batalla naval, no eran sino salvas honoríficas.
El atronador estrépito entreverado con aullidos confusos de algarabía, que había imaginado como la sinfonía de un combate a muerte, tan sólo obedecía a la alharaca jubilosa de los integrantes de aquel concilio inesperado, furtivo y clandestino.
Diandra observó a su padre, totalmente azarada y abochornada. Temía en cualquier momento el estallido brutal y descarnado de su cólera, al sorprenderla en camisón, descalza, avergonzándole delante de aquella gente tan preeminente, portando consigo la mitológica espada de Hera, que había usurpado sin su permiso.
Aventuró una disculpa.

- "Padre... creí que estabais en peligro... yo... lo siento.
Durante unos instantes nadie habló. La atmósfera reinante se tornó álgida y despedazadora, como dotada de dientes de sable y guadañas en sus mandíbulas depredadoras.
Entonces, un brillo jocundo asomó a los ojos cobaltinos del monarca y esbozó una sonrisa complaciente.

- "Puedes marchar tranquila, mi bella y precoz guerrera -Le habló con ternura- "Hemos firmado la paz con las sirenas, y por tanto quedan suspendidas las hostilidades entre nosotros. Las sirenas sólo pretenden proteger su hogar, lo mismo que hacemos nosotros con los nuestros. Tan sólo reivindican con justicia y honor que no lo contaminemos y lo respetemos, que no vuelvan a ser sus aguas escenarios de masacres navales. Ahora ve, Diandra, reúnete con tu hermano Karpin. Es tarde, ahora debes dormir, mi hermosa y precoz guerrera..."

Vrasylia, Sílfide, Frexia, Nereida, Zalennia y Nubídice, la eximia comisión de sirenas que ahora se tornaban amigas y aliadas, contemplaron como se alejaba aquella muchachita valerosa, arrebolada y exhausta, arrastrando una espada formidable que le duplicaba en tamaño.
A los pies del castillo que se asomaba al mar, humanos y sirenas firmaban la paz y juraban salvaguardar el hogar de aquellas prodigiosas criaturas mitológicas.


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