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BIBLIOGRAFÍA DE VÍCTOR VIRGÓS

BIBLIOGRAFÍA DE VÍCTOR VIRGÓS (ORLANDO TÜNNERMANN)

"LA CASA DE LAS 1000 PUERTAS" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES-

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS". A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"ISLA DIAMANTE" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"SOL TENEBROSO" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES -.

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS" -A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD" (YA A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

"EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

"SELENE MOON" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)
"EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES" (EN PROCESO DE GESTACIÓN"

VÍCTOR VIRGÓS

VÍCTOR VIRGÓS
VÍCTOR VIRGÓS (ORLANDO TÜNNERMANN)

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD
AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" VÍCTOR VIRGÓS

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" VÍCTOR VIRGÓS

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS"

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS" (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

"LA PUERTA DE LOS SUEÑOS". VÍCTOR VIRGÓS.

BÁRBARA Y MIRANDA SON TESTIGOS DE UNA REUNIÓN CLANDESTINA DE UNA PELIGROSA BANDA DE FACINEROSOS.

SU INTROMISIÓN ACABARÁ POR ARRASTRARLAS HASTA UN DESCONOCIDO, INHÓSPITO Y DESHABITADO PUEBLO TUROLENSE, DONDE MANFRED BÖHER LLEVA A CABO UN DEMENCIAL PROGRAMA TERAPÉUTICO QUE EL LUNÁTICO MESÍAS HA DADO EN LLAMAR "LA PUERTA DE LOS SUEÑOS". SUS VIDAS CORREN PELIGRO EN MANOS DEL ESPURIO SANADOR Y SU CUADRILLA DE ENAJENADOS PROSÉLITOS.

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"ISLA DIAMANTE" A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

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ISLA DIAMANTE "VÍCTOR VIRGÓS"

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LA MODELO DANESA SISSEL MADSEN ES SECUESTRADA Y DESAPARECE JUNTO A UN HOMBRE DE ENIGMÁTICA CATADURA POR ENCARGO DE UN NEFARIO EMIR.

UN TESTIGO FORTUITO RECOGERÁ UN PERIÓDICO QUE LA MODELO ARROJA AL SUELO, CON UNA ÚNICA PISTA DE SU PARADERO ESCRITA EN TINTA ROJA DE CARMÍN: "ISLA DIAMANTE".

EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS



EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS

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CASSANDRA KOWALSKA, LA NUEVA VOCALISTA DE LA BANDA TUROLENSE SIRENAS IN LOVE, ACUDE AL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS PARA OFRECER UN CONCIERTO EN DIRECTO.

ALLÍ SE TOPARÁ CON LA PELIGROSA BANDA DE FORAJIDOS DE BARRABÁS, QUE ACABA DE ESCAPAR DEL PENAL.


EL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS

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"SOL TENEBROSO"

"SOL TENEBROSO"

"SOL TENEBROSO"

"SOL TENEBROSO" (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

ARTURO SUCHIL RECIBE UNA CARTA DE SU ESPOSA PAOLA DESPUÉS DE 20 AÑOS, PERO PAOLA FUE ENTERRADA EN UNA CRIPTA DE LA ISLA DE TABARCA CUANDO MURIÓ AHOGADA AL SALIRSE SU COCHE DE LA CARRETERA Y SUMERGIRSE EN EL MAR.

ARTURO DEBE DESCUBRIR QUÉ SUBYACE TRAS LA REPENTINA "RESURRECCIÓN" DE PAOLA, QUIEN LE CITA EN EL DEPRIMENTE Y AISLADO PUEBLO TUROLENSE DE OJOS NEGROS.

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA"

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA"

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA"

"EL LABERINTO DEL SOL Y LA LUNA" (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

CASSANDRA KOWALSKA ES CITADA EN LA GESTORIA DE AMANCIO GUEVARA, EN PUEBLA DE SANABRIA, PARA LA LECTURA DE LAS ÚLTIMAS VOLUNTADES DE SU ABUELO, QUIEN LE DEJA TODA SU FORTUNA.

VLADIMIR KOWALSKA GUARDABA MUCHOS SECRETOS Y SU ACÉRRIMO ENEMIGO, AMANDO SALCEDO, NO PUEDE PERMITIR QUE SALGAN A LA LUZ. ENVIARÁ A SUS SICARIOS TRAS LAS HUELLAS DE CASSANDRA PARA RECUPERAR ALGO QUE SU PADRE LE ROBÓ ANTES DE SIMULAR SU PROPIA MUERTE Y LA DE SU MUJER.

LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS

LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS
LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS. A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES

LA MANSIÓN DE LOS AMORES MALHADADOS (A LA VENTA EN WWW.AMAZON.ES)

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ARINSAL FUE BRUTALMENTE APALEADA Y VIOLADA POR UNOS HOMBRES 5 AÑOS ATRÁS EN UN SUBURBIO DE JORDANIA. LA DIERON POR MUERTA, PERO SOBREVIVIÓ, Y AHORA HA REGRESADO PARA COMENZAR UNA CRUZADA PERSONAL VINDICATIVA CONTRA TODOS ELLOS. NADIE ESTÁ A SALVO, NI SIQUIERA CARMELO DE LA PRIDA, UN HOMBRE ABYECTO Y PODEROSO QUE SE REFUGIA DEL MUNDO EN EL INEXPUGNABLE CASTILLO DE ARCALÍS.

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD"

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CUANDO ÁLEX MERCURY OBSERVA EL EXTERIOR A TRAVÉS DE LA VENTANILLA DEL TREN, VISLUMBRA ATÓNITO EL ESPERPÉNTICO, SINIESTRO Y DESOLADOR PAISAJE DE "JYS; LA ESTACIÓN DEL TIEMPO".

TRACI NO ESTÁ A SU LADO; HA DESAPARECIDO, AL IGUAL QUE EL RESTO. EL TREN ESTÁ VACÍO. NO HAY NADIE, SÓLO SILENCIO Y UNA LUZ CENICIENTA QUE LO ENVUELVE TODO EN UN SUDARIO GRIS OSCURO.

ALGO INEXPLICABLE SUCEDIÓ CUANDO LOS HACES DE LUZ ENGULLERON AL TREN, CUANDO CRUZÓ AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD.

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD"

"AL OTRO LADO DE LA OSCURIDAD"

"EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS" EN PROCESO DE GESTACIÓN

"EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS" EN PROCESO DE GESTACIÓN

"EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS" EN PROCESO DE GESTACIÓN

EL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

EL PUEBLO BURGALENSE DE CORTIGUERA PARECÍA ABANDONADO, DEVORADO POR LA VEGETACIÓN SALVAJE, TAN HERMOSO Y ESPECTRAL A LA VEZ, CON AQUELLAS MANSIONES BLASONADAS DONDE YA NO VIVÍA NADIE. LAS BARRERAS A LA ENTRADA DEL PUEBLO, CON AQUELLA PROHIBICIÓN EXPLÍCITA DE ACCESO A LOS NIÑOS, RESULTABAN INQUIETANTES; TANTO COMO EL ALBINO DE OJOS AZULES, TANTO COMO EL EXIGUO REDUCTO DE HURAÑOS LUGAREÑOS QUE PROTEGÍAN CON DESPROPORCIONADO CELO EL BOSCOSO SENDERO QUE CONDUCÍA AL SANTUARIO DE LAS ROSAS NEGRAS.

SELENE MOON

SELENE MOON

"SELENE MOON"

"SELENE MOON" (EN PROCESO DE GESTACIÓN)


CUANDO EL DETECTIVE ORLANDO TÜNNERMANN ACUDE AL TEATRO "LA CUARTA PARED" PARA ASISTIR A LOS ENSAYOS DE LA OBRA "LA NOVIA DE LA MUERTE", LE ANUNCIAN QUE LA BAILARINA PRINCIPAL, SELENE MOON, HA DEJADO LA COMPAÑÍA TEATRAL PRECIPITADAMENTE, SIN PREVIO AVISO, ENVUELTA EN UN HALO DE MISTERIO Y URGENCIA.

EN SU CAMERINO, ORLANDO ENCUENTRA UNA PEQUEÑA CUARTILLA CON UN SUCINTO MENSAJE ESCRITO: "NO DEJES DE BUSCARME, DETECTIVE"

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES (EN PROCESO DE GESTACIÓN)

EL CLUB DE LOS MUERTOS VIVIENTES HA VUELTO A REUNIRSE. SIN EMBARGO, EL MUNDO AL QUE RETORNAN HA CAMBIADO DRÁSTICAMENTE. CORRE EL AÑO 2133. LA POBLACIÓN MUNDIAL HA QUEDADO DIEZMADA A CAUSA DE LA REBELIÓN DE LOS ROBOTS Y DE UNA CORPORACIÓN TAN CLANDESTINA COMO PODEROSA CAPAZ DE CONTROLAR LA VOLUNTAD Y EL DESTINO DE LOS SERES HUMANOS POR MEDIO DE UNOS CHIPS ELECTRÓNICOS QUE LES HAN SIDO IMPLANTADOS.

jueves, 2 de febrero de 2017

EL ACOSADOR




 Es un despojo humano, por mucho que le duela admitir tamaña ofensa. Matilde se lamenta, desdichada, gimoteando, enjugando sus lágrimas con un pañuelo ya encharcado. Su hijo es un autómata "descerebrado" con un programa permanente que se ha averiado y que se nutre y se ceba de desdén, animosidad y abuso escolar. La sociedad, cavila muy juiciosa por las riberas más amargas de su hogar descoyuntado, adolece de "obesidad mórbida". De tanto engordar ha comenzado a regurgitar deshechos tarados, averiados, con defecto de fábrica; humanos precoces que no completaron su ciclo formativo como seres racionales benignos. 

Adolfo, su montaraz retoño, ha tirado por las cloacas las enseñanzas de bonhomía, solidaridad y afecto que ella trató de imbuirle durante tantos años de penurias y sacrificios e ímprobo esfuerzo, amén de una paciencia infinita digna del santo Job. Adolfo es un ladrón de sentimientos. Se los ha llevado todos, sin permiso ni compasión, para suplirlos por vehementes exabruptos, rapapolvos y contiendas, insultos, afrentas y faltas de respeto inaceptables para el corazón. Y es que su amado hijo posee un talento innato para el escarnio, las burlas, el acoso y la búsqueda voluntaria de
conflictos y trapisondas. 

Me cuenta muy convencido que Francia, Turquía y España limitan al norte con Marruecos y Afganistán, que cinco por cuatro son doscientos treinta y cinco y que Napoleón contrajo nupcias con Juana de Arco pocos meses antes de encamarse con Cleopatra y Mae West. Le parece graciosa su ignorancia y su chispa ilimitada para perder el tiempo con naderías e infundios sin sentido, cuyo propósito final es enervarme y faltarme al respeto, sublevarse a fin de cuentas, por el mero hecho de ser rebelde e indomable. Se rodea Adolfo de una pandilla de haraganes que le ríen las gracias porque le temen más que le aman. Tienen miedo del sicario bravucón. Saben que s permanecen a su lado se alejarán de las dianas que les convertiría en el objetivo de su pútrida exhalación de violencia y hostigamiento feroz que no distingue entre alumnos, profesores o rectores. Matilde, obnubilada, ignora por qué castigos incognoscibles su pequeño tesoro, Adolfo, dejó de pronto de ser el faro que alumbraba su vida para convertirse en una masa incandescente de carbones encendidos, cuyas brasas arrasaron el amor prístino de la madre dichosa para dejar un poso de abatimiento y decepción. Todas las mañanas se repite Matilde que su hijo es bueno, que es solo un chiquillo travieso y que su amor primigenio por él no ha cambiado, que sigue ahí, como el primer día, cristalino e inmaculado. 

Después, cuando llegan las denuncias escolares, el bochorno y la aflicción anegan el alma de Matilde para ahogarla en un océano insondable de interrogantes: ¿Quién es el monstruo que nació de mi vientre entre arrullos, besos y caricias? ¿Dónde se fue el amor instintivo de la madre por el fruto de sus entrañas? ¿Por qué tengo que hacer un esfuerzo cada mañana por reconocer a mi hijo y perdonar todos sus desprecios y desmanes? ¿Quién es ese traidor ingrato que ha transformado mi veneración en miedo y vergüenza, culpabilidad y sometimiento, desencanto y depresión?



PALMIRA





Palmira se mira y admira ante el espejo, y de tanto enamorarse cada mañana de su reflejo, se ha olvidado de cuidar el alma y sus pensamientos. Eres el resultado de la prodigiosa naturaleza, un milagro casuístico, un golpe de suerte probabilístico y estadístico; no tiene mayor mérito que el connatural a las leyes de la genética. Curvas de escándalo, redondeces y turgencias que resucitan al más pintado, sonrisa cristalina y ojos esmeraldinos, una cabellera dorada que cae sobre tu piel alazana como una cascada celestial. Maravillosa "carrocería" dérmica la tuya, sin duda. Me pregunto si en el fondo no serás más que pura pose "pseudo-sicalíptica", un maniquí de exposición, o si hay algo más debajo de tu piel cuidada con bálsamos de aloe y argán. Háblame de ti, demuéstrame que en esa azotea tuya hay algo más que vaciedad, sandeces y despropósitos. Háblame de tus miedos, anhelos y expectativas, si hiciste algo por los demás cuando soltabas tu espejo y los vestidos de fiesta que ciñen tu figura escultural. Abre los ojos, que ahí afuera hay otro mundo que acaso quiera conocerte, conocer a Palmira, la mujer de carne y hueso con alma y corazón, sin los atributos adquiridos que todos aman y donde quedan varados como barcos ciegos sin capitán ni timonel que los gobierne.

Ya he visto tu rostro, tu figura en detalle y hasta los acantilados vertiginosos de tu escote. ¿Eso es todo lo que tienes que ofrecer? ¡Pues no es para tanto! Escotes, belleza, turgencias, mirada fascinante, hay tanto de lo mismo que aburre al más pintado. Me pregunto si eres tan sólo una mujer del montón, una diosa de carne y hueso cuyo único logro conocido es el que le regaló la combinación incognoscible de genes "pareados". Me pregunto si debajo de tu piel atezada hay un corazón que sufre por las injusticias ecuménicas, si hiciste algo por alguien cuando colgabas el peine y el secador después de gastar con tu escrutinio los reflejos de tu espejo.

lunes, 30 de enero de 2017

EL RUGIDO DE LA TORMENTA
 

Hay noches en las que, cuando cierro los ojos, ya no escucho el rugido de la tormenta. Acaso se esté alejando, pero en las tinieblas de mi alcoba nunca refulge el sol. Arrecian los recuerdos y entonces, la tormenta parece rayana, el tiempo retrocede y mi carne mollar se convierte otra vez en objeto de deseo del verdugo que hizo mi vida trizas y soterró mi alma bajo toneladas de degradación y sumisa minusvalía.

La voz de mi carcelero la recuerdo como un látigo de espinas, y sus manos sobre mi piel desnuda, demonios de vejación y sadismo que coloreaban mi dermis con cárdenas magulladuras y huellas de su febril locura.

Voces amigas me dicen que el peligro ya no existe, que es imaginario, por mucho que su carácter pulsátil y atormentador se esconda todavía bajo las sábanas ultrajadas de mi cama.

Las manos de un nuevo amor acarician con ternura, y su voz arrulladora sosiega mi alma zaherida, pero aún hay noches en las que, cuando cierro los ojos, penetra la tormenta en mi jaula de ruinas y el llanto se alía con la cellisca para arrebatarme la felicidad pasajera que a veces, imagino producto de mi fantasía.

Le temo en su ausencia tanto como en su presencia, pues en la obediencia sobreviví gracias a su indulgencia. En su ausencia soy carcasa descarnada y vacía, me acostumbré a las acciones depredadores de su anulación y la felicidad a la que aspiro, es tan efímera y caprichosa que, cuando trato de retenerla a mi lado se difumina ahuyentada por el rugido de la tormenta.

EL SONIDO DE LA PUERTA


EL SONIDO DE LA PUERTA 

 
Vive pendiente del sonido de una puerta. Pegada a la jamba como un limaco fosilizado, pasa la vida, con su recolección de hieles y dichas temporales, encaramada tras un zaguán de espionaje. Recolecta en su memoria los crujidos, gañidos y chirridos misteriosos de la madera ajada para contabilizarlos y guardarlos en una urna de reproches y animosidad.

Amargada y acerba, su rostro cetrino y cenceño se afea y consume por la ausencia de alegrías y risas, mientras pergeña maldades e insidias contra su vecino contiguo, que refulge feliz como un trono de constelaciones.

Amalia se anubla y obceca en el empeño de sus recalcitrantes obstinaciones, se olvida de vivir, pendiente del sonido de una puerta que se abre y se cierra. Deja su vida aparcada para convertirse en polizón de lo ajeno. Su marido la anhela y espera, cobijado en la remembranza de épocas pretéritas preñadas de arrumacos y atenciones. Arrumbado en un rincón señero y umbrío como un arpa desafinada, observa a su esposa, trasunto de centinela y vigía de los avatares de su vecino, que canta, ríe, sueña y renace cada día, mientras su esposa fenece en una tumba de amargor y descontento. El sonido de una puerta es cuanto precisa para emprender una cruzada demente de acoso y asechanzas. Inventa, falsea, fantasea y tergiversa sobre la vida de su vecino, mientras la suya queda depositada como un detrito prehistórico en el lecho subterráneo del arcón de las horas malgastadas.

EL TATUAJE AZUL

EL TATUAJE AZUL



Está marcada, no puede esconderse, la encontrarán tarde o temprano. Lo sabe, tirita de miedo, de nada sirve ocultarse, está marcada. La chica del tatuaje azul se guarece bajo el manto inescrutable de la noche en una gruta junto a la Playa del barco perdido. Le han dicho que aguarde a que despunte el alba para embarcar en un navío de nombre Verbania.

Hace frío, pero no es la gelidez térmica lo que le provoca escalofríos incontrolables, sino el miedo a ser aprehendida nuevamente y conducida a la celda de piedra, donde ha permanecido contra su voluntad durante los quince últimos años de su vida. No ha visto nunca los semblantes de sus captores, pero los imagina torvos, inicuos, bajo las caretas lobunas que portaban allí abajo, en la mazmorra lúgubre y sucia que miraba al mar.

El tatuaje azul es un símbolo vilipendioso de pertenencia y cesión. No recuerda ya su nombre; la chica del tatuaje azul ha sido siempre eso, una adquisición transferible, un juguete roto en manos de unos depravados. A veces le asalta un sueño dulce y familiar, que pone al galope su corazón y abre el grifo de su llantina con desconsuelo. Hay una niña de bucles rojizos que gatea por el suelo al encuentro de su madre; un ángel de análoga belleza. Le llama Belinda, se le parece tanto…

A veces sueña con traspasar ese umbral onírico, transformar el sueño en recuerdo, añoranza y un hogar al que regresar.

UN CRISOL DE SUEÑOS

UN CRISOL DE SUEÑOS 



Todo lo deja para mañana, su crisol de sueños se come el presente, lo engulle con voraz apetencia, le rebaña las entrañas, dejando a Fabricio con la mirada pendiendo del almanaque. Su escritorio está revuelto, desordenado, repleto de libretas con anotaciones que indican como veletas al viento una dirección imprecisa.

Está Fabricio apoltronado en un sillón, lamentándose de la lluvia y de los truenos, del sonido que hacen los ventanales cuando los machaca el viento.

Fabricio es haragán y premioso, no tiene prisa por aventajar al tiempo; prefiere sublevarse y maldecir su suerte y dibujar colores en su crisol de sueños. El presente es una rampa inacabada hacia el Olimpo, pero Fabricio lo avizora sin entusiasmo ni congoja, casi con desdén, como si fuera una novia leal que perdona y disculpa las infidelidades con una sonrisa.

Sentencia con firmeza su intención de adscribirse a una miríada de proyectos, pero Fabricio es desidioso, habita en el reino de la pereza y la incuria y pospone para mañana reproducir en movimiento su ilusorio crisol de sueños

QUÉDATE

QUÉDATE
 

Quédate sin reproches, disfrutemos juntos del almíbar de las noches.

No me amargues con tus hieles de negrura, hagamos de este amor anfractuoso un remanso de agua nítida y pura. Quédate conmigo, indícame el camino, que yo te sigo. No abras esa puerta con el rostro descompuesto y la ironía cincelada en tu boca ladradora.

La felicidad es efímera y sus frutos maduros recogeremos ahora.

Quédate para quedarte, en silencio, sin miradas torvas ni palabras rotas, pues dejas mi corazón cubierto de polvo envuelto en un sudario de motas.

Viajemos a la Luna, el tren pasa a la una. No permitas a tus demonios mancillar este momento con tu rabia emponzoñada e inoportuna.

Toma mi mano, ya siento la tuya, aún perezosa, lánguida y espantadiza, como si sólo comprendiera el diálogo enfermizo de nuestras iterativas discusiones y el sabor acedo de la liza.

Cabalguemos juntos en un solo cuerpo. Tú serás mi estandarte y mi candil, y yo la suave brisa que logrará sanarte para volver a recuperarte, para volver a amarte.

EL REFLEJO EN LA BOTELLA

EL REFLEJO EN LA BOTELLA
 
 
Mi rostro parece mucho más cetrino y enteco cuando queda proyectado en el espejo del reflejo en la botella. Minusvaloré con gratuita jactancia y derroche de alarde bizarro el poderoso influjo del sanguíneo líquido que anega ya todo mi ser, anublando mi juicio con vapores brumosos de locura y sinrazón.

No me reconozco, ha huido a las praderas soleadas de mi mocedad aquel muchacho jocundo y risueño que soñaba con engullir el mundo en el seno de los sueños de colores que viajaban en el vagón de la ambición y la férrea determinación.

El reflejo en la botella lapida mi conciencia con el estribillo del perdedor que sabe que su tiempo ha expirado, y que la felicidad negada tomó un atajo para verter su cosecha en otras vidas ajenas.

Esa copa de vino me reclama y susurra en mi oído letanías de adicción, y yo cedo, sumiso, vacío de voluntad, como un espantajo con alma de trapo y corazón transido de dolor. Me acerco a la ventana de mi alcoba, sobresaltado y emocionado por el sonido lírico de una risa infantil: es una niña, abrazada a su madre quien emana tan dulce canción. Su padre le hace cosquillas y le revuelve el precioso cabello dorado. Mis ojos se tornan opacos y quedan anegados por la cellisca del llanto. La botella de vino me reclama a su lado, celosa de esa familia dichosa que por un instante me ha devuelto el alborozo y las ganas de vivir.

ÁNGELES CAÍDOS


"ÁNGELES CAÍDOS"

 
Son ángeles caídos; con sus alas de oro tocaron las lindes celestiales. Sus manos sanadoras quebraron la férrea voluntad de una pandemia apocalíptica que amenazaba con verter su ponzoña por todo el mundo.
Son ángeles caídos, pues su bondad y magnanimidad han sido clausuradas y decapitadas y a cambio, reciben oleadas de denuestos, reproches y acedas reconvenciones.


Se jugaron la vida, y acaso cometieron errores. Se jugaron la vida para salvar la tuya, y el premio recibido es un granizo invernal de acusaciones, anatemas y desproporcionadas admoniciones. En acciones humanitarias les verás, entregados a una liza sin tregua. Su única aspiración es arrebatarle a la muerte una nueva vida. Merecen nuestro apoyo, comprensión y afecto, pues se juegan la vida para salvar la tuya.

LA MONTAÑA DE OROPEL

"LA MONTAÑA DE OROPEL"



Obnubilado, con expresión estólida y extática, Leandro Cortés admira su montaña de oropel, enhiesta y altanera como una pirámide de megalomanía.
Se atiborra su esencia mundana de boato y vanidad, contemplando al prójimo como al advenedizo lacayo que hubiera abandonado su residencia en las cloacas para contaminar el aire que él respira. Sus palacios de oro y los barcos que fondean en océanos de plata cristalina son el pago ilegítimo por acciones de latrocinio desmesurado y escamoteo execrables.
La montaña de oropel de Leandro Cortés se alimenta de la ignorancia de los demás, que duermen en lechos de bajo abolengo mientras él fagocita de las entrañas del erario público, como un vulgar roedor que saliera de su lóbrega galería subterránea cuando la ciudad reposa y baja la guardia. Nada le pertenece, pero posee cuanto desea, pues su inverecundia corre pareja a su vergonzosa inmoralidad.
Con hermético y lacónico discurso disfraza su semblante de herido orgullo y reputación mancillada, poniendo en sus labios leyendas de desconocimiento, probidad y error garrafal acaecido sobre su hidalga persona. De camino al calabozo, Leandro Cortés demanda pleitesía y prebendas zarianas, como si sus faltas y delitos fueran meros malentendidos subsanables con adinerados sobres sibilinos que pasaran de mano en mano por debajo del subsuelo de la corrupción humana.

domingo, 29 de enero de 2017

EL BOSQUE DE HADOSS -RELATOS CORTOS-



"EL BOSQUE DE HADOSS"

 

Más allá de los prados ubérrimos y coloridos de Verbania se erige acechador y lóbrego el tupido bosque de Hadoss. Los dos niños, cogidos de las manos, cantando, brincando como espíritus libres que conmemorasen la efemérides de un evento festivo, se han colado en los dominios prohibidos del bosque por el discreto boquete de la muralla de rejas, zarzas y espino como campestres comadrejas. Ríen con desenfado y entonan canciones populares mientras exploran los nebulosos recovecos de ese reino vetado de árboles negros, grises y plateados, en cuyas copas no hay nidos ni aves que amenicen la mañana con sus locuaces trinos. Una bruma incesante, espesa y de sabor dulzón flota en el ambiente de escenario feérico. Yashinya no ha visto hadas, ni duendes, elfos, brujas ni magos. Todo eso no son más que paparruchas, colige sin ambages, robustecida por las convicciones de una niña de diez años que aún no sabe que la vida incipiente que conoce ha cambiado de manera radical, desde el mismo instante en que osó traspasar las fronteras del inicuo bosque de Hadoss. No entiende a qué pueden deberse los temores infundados de los mayores. El bosque es sólo eso, un bosque con árboles viejos y feos de troncos retorcidos y cubiertos de musgo, hiedras y setas de colores encendidos. El suelo es resbaladizo. Una capa fina de líquenes y musgo fosforescente forma una alfombra extensa que se pierde entre las raíces artríticas, nudosas e infinitas de esos árboles formidables que parecen custodios de este reino escondido. Alfred, su futuro esposo, resuelve Yashinya con el aplomo de una mujer madura y experimentada en los menesteres del amor, está todo el rato reclamando su atención con chanzas y cuchufletas de niño malcriado. Dice el muy descarado que de su cabello, rubio, largo, luminoso y ondulado, salen volando mariposas azules que revolotean en torno a su figura menuda.

Yashinya le hace muecas de pura befa y desdén. ¿Pero cómo van a salir mariposas de su hermosa cabellera de princesa? Su madre dice que no existe en Verbania una niña tan hermosa. Dice que su melena rubia resplandece como el Sol, pero jamás le ha dicho nadie que de entre sus cabellos saliesen mariposas... ¡Qué bobadas dice Alfred!

A veces es tan infantil... rezonga, levemente decepcionada con su esposo venidero.

Alfred ya está cansado y por momentos parece achacoso como un anciano. Se ha detenido a descansar, sentado en un leño que parece tener rostro redondo y rubicundo y nariz del tamaño de un pimiento. Yashinya sigue caminando. A lo lejos columbra la figura encorvada de un anciano muy delgado que se apoya en un cayado. Tiene las barbas blancas y el rostro tan arrugado como las cortezas de los árboles negros. No entiende lo que dice cuando le habla sin resuello. Ese viejo está chalado, colige la niña, que le escucha pasmada durante unos instantes, sin apercibirse de que han pasado ya más de 100 años desde que un niño llamado Alfred y Yashinya, la pizpireta hija de una campesina y un leñador, penetraran en el embrujado bosque de Hadoss. La niña no entiende lo que dice ese viejo chalado. Está loco, colige sin dudarlo. ¡Pues no va ese truhán y le cuenta que lleva atrapado en el bosque más de trescientos años! Dice que fue niño una vez, que penetró en el bosque una mañana de septiembre de 1566 y que desde entonces vaga como alma errante por los confines ilimitados del bosque de Hadoss. Está chalado, prosigue la niña. Le deja atrás, no quiere escuchar sus extravagancias. Además, se ha hecho tarde y no consigue recordar el camino de regreso a su aldea en el reino de Verbania.